Revista Jurídica Cognitio Juris | João Pessoa: | ISSN 2236-3009

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PAULA COSTANZA SARDEGNA

Argentina

Pós-Doutorado do CONICET; Doutora em Direito pela Universidad de Buenos Aires; Doutora em Direito do Trabalho, Assistência Social e Direitos Humanos pela Universidad de San Carlos de Guatemala; Mestre em Direito e Economia pela Universidad de Buenos Aires; Professora Titular de Direito do Trabalho e Segurança Social da Faculdade de Ciências Econômicas da Universidad de Buenos Aires; Professora do Doutorado na Faculdade de Direito da Universidad de Buenos Aires; Professora de Pós-Graduação no Mestrado em Direito do Trabalho e Relações Internacionais da Universidad Nacional de Tres de Febrero; Professora da Universidad Abierta Interamericana; Investigadora Categorizada pelo Conselho Interuniversitario Nacional pela Faculdade de Direito da UBA; Diretora de Projetos de Pesquisa do CONICET; Investigadora projetos Programação Científica UBACYT; Jurado e tutora de teses de doutorado na Universidad de Buenos Aires; Jurado em concursos de professores de Direito do Trabalho e Assistência Social em universidades nacionais; Ex-Diretora Geral do Emprego, Governo da Cidade Autônoma de Buenos Aires; Autora e coautora de diversos livros e artigos jurídicos (“Lexis Nexis Laboral”, “Anales de Legislación Argentina”, “Legislación Laboral”, “Antecedentes Parlamentarios”, “Diario La Ley” entre outros).

 

 

REPENSAR LA POLÍTICA DESDE LA TEORIA DEL PUBLIC CHOICE

 

DIREITO CONSTITUCIONAL

Paula Costanza Sardegna

 
RESUMO
Este artículo presenta la Teoría del Public Choice como herramienta de estudio para el análisis político. El Public Choice puede ser definido en esencia como la utilización de las herramientas económicas para el trato de los problemas de la ciencia política. En el campo del Public Choice se asume que el hombre político y el económico son el mismo. El análisis puede efectuarse desde el estudio de la emisión de un voto racional o un voto ético. La observación también puede realizarse desde la figura del político-ofertante o el votante-consumidor. Recurrir a la teoría del Public Choice nos permitirá hacer algunas predicciones en cuanto a las características estructurales de la toma de decisiones en el ámbito político. Esta teoría intenta explicar los comportamientos sociales mediante suposiciones económicas. Se parte de la descripción de los comportamientos de los individuos y grupos racionales frente a las restricciones de las instituciones, a las interacciones de los grupos, o a las estructuras socio-económicas y se construyen modelos predictivos de la conducta humana.
Palavras-chave: public choice; law and economics; votante; consumidor.
 
A REVIEW OF THE POLITICS WITH THE PUBLIC CHOICE THEORY
 
ABSTRACT
The Public Choice Theory can be used as a tool to study the Politics. In this sense, a definition of Public Choice could be the use of economical tools to deal with problems of the political science. To Public Choice Theory the political and the economical man are the same. The analysis could be performed by studying the way the vote is issued on rational grounds or on ethical ones. The analysis could also be carried out by studying the politician as a seller or the voter as a consumer. The Public Choice Theory helps us to predict the way the decisions in politics are made and to explain the characteristics of those decisions. The Theory also explains social behavior by means of economic assumptions, with the purpose of making patterns at institutional restrictions. The analysis could start by describing the individual behavior, or group behaviors, or group interactions or social-economic structures.
Keywords: public choice; law and economics; voter; consumer.

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I – INTRODUCCIÓN

Tradicionalmente la ciencia política y la económica han sido diferenciadas por los disímiles tipos de cuestiones que se plantean, afirmaciones que se hacen acerca de la motivación individual y las metodologías que se utilizan.

La ciencia política ha estudiado el comportamiento del hombre en el contexto público, en cambio, la economía ha estudiado al hombre en el mercado.

La ciencia política siempre ha asumido que el hombre político persigue el interés público. La ciencia económica, por su parte, ha considerado que todo hombre persigue intereses propios y que ha moldeado este comportamiento con una lógica única dentro de las ciencias sociales.

No debemos olvidar que dentro del ámbito de las ciencias sociales se desarrollan tanto la ciencia política como la ciencia económica.

En el campo del Public Choice se asume que el hombre político y el económico es el mismo.

El proceso electoral y el acto de votar son hechos significativos para el desenvolvimiento político, social y económico de un país.

Los beneficios que los votantes esperan recibir por emitir su voto, cumple un papel fundamental en la participación electoral y en el resultado de una elección.

Los costos vinculados al hecho de votar tienen distinto efecto en función de la distinta percepción de los beneficios esperados por los votantes de las promesas políticas que se tienen en cada clase de elección.

Por eso podemos, como primera aproximación, señalar que el Public Choice puede ser definido como la utilización de las herramientas económicas para el análisis de los problemas de la ciencia política.

 

II - IMPORTANCIA DEL VOTO. LÓGICA DE LA VOTACIÓN

Como ya hemos señalado, el proceso electoral y el acto de votar en sí, son hechos que por su significado son muy importantes para el desenvolvimiento político, social y económico de un país.

El singular hecho de la emisión del voto, es un fenómeno que puede ser analizado desde diferentes puntos de vista. Económicamente puede ser enfocado desde el aspecto de los beneficios que un individuo espera recibir del candidato al que decide votar. Psicológicamente puede ser enfocado desde el punto de vista de la intrínseca naturaleza humana del carácter personal, de la educación recibida y, en resumen, de los diferentes aspectos que hacen que una persona decida o no emitir su voto en un proceso electoral, y en su caso, el sentido de su voto.

Los costos asociados con el hecho de votar, representados por las distintas variables económicas, tienen menor efecto sobre la participación electoral cuando se trata de elecciones municipales, relativamente mayor es el efecto en el caso de elecciones presidenciales debido a la distinta percepción de los beneficios esperados en los ofrecimientos políticos que se tienen en cada diferente clase de elección.

Los beneficios que los votantes esperan al decidir votar son flujos de utilidad derivados de la actividad gubernamental. El hombre racional adopta siempre la decisión que le provoca la máxima utilidad, actúa en función de su máximo beneficio.

A los hombres racionales no les interesa la política per se, sino sus rentas de utilidad. Si a su juicio, las que obtienen en la actualidad son muy bajas, pueden creer que cualquier cambio previsible las aumentará. En tal caso, lo racional para ellos es votar contra el actual gobierno en favor del cambio en general. Pero los que se benefician con la política del gobierno pueden creer que el cambio les perjudicará en lugar de beneficiarlos y entonces votan racionalmente en favor del gobierno en contra del cambio en general.

 

III - TEORÍA DEL PUBLIC CHOICE

La Teoría del Public Choice está definida como el análisis económico de la toma de decisiones fuera del mercado (non market decision making) [1]). Este es un tema de trascendental importancia ya que, la forma en que se toman las decisiones, influye necesariamente sobre el resultado. Por ello se ha decidido encarar así un enfoque original acerca de la política como producto de la aplicación de herramientas y métodos económicos en la toma de decisiones públicas o colectivas.

Una parte muy importante de la literatura del Public Choice estudia la votación como un proceso de la toma de decisiones fuera del mercado.

El Public Choice, utiliza para ese análisis un modelo en el que asume que los votantes, políticos y burócratas son naturalmente egoístas y buscan su propio beneficio, utiliza herramientas de análisis que se derivan de la metodología económica y como resultado desarrolla rigurosos modelos que pueden ser probados por medio de los mismos procedimientos estadísticos que son utilizados en economía, aunque los datos provengan del medio ambiente político.

Los análisis elaborados bajo esta perspectiva permiten explicar varios fenómenos relacionados con los procesos de decisión “colectiva” que resultaban inexplicables a partir de enfoques prescriptivos basados en el supuesto del interés general y la maximización de la función de bienestar social.

Uno de los más recientes descubrimientos del Public Choice es que un votante racional no se preocupará en estar bien informado acerca de los votos que está emitiendo. La razón es simplemente que el efecto de su voto en su propio beneficio es insignificantemente pequeño.

Es muy probable que el votante quiera conocer más a fondo un tema específico en el que esté interesado. Los distintos grupos de interés se encargan de difundir dentro de los votantes ciertas áreas de interés para ellos. Así, no sólo el votante no está bien informado, sino que además la información que tiene está sesgada en la dirección de su propia ocupación o interés. Más que "bien informado" sobre un tema particular de su incumbencia podríamos decir que está "mejor informado".

Los precursores de la maximización utilitarista, subyacentes en todo el análisis de las relaciones económicas voluntarias, justifican que los miembros de una comunidad acuerden sin ningún tipo de coacción renunciar a parte de su libertad para garantizar el máximo ejercicio de la misma en una sociedad no anárquica en la que se acepta que determinadas tareas sean ejecutadas a través de “elecciones públicas”, las cuales conllevan necesariamente algún grado de coacción. Justificada así la existencia de un cierto ámbito para las “acciones colectivas” la Teoría del Public Choice se dedica a estudiar los límites, su morfología y la mecánica de su funcionamiento.

 

IV – ANTECEDENTES TEORIA PUBLIC CHOICE

J.M. Buchanan es el más destacado líder de esta teoría que incursiona en el análisis económico del comportamiento político. Este autor descubrió que era posible la aplicación y la extensión de la teoría económica a las elecciones políticas y gubernamentales, hallando además que era posible extender dicha teoría a las decisiones de los ciudadanos a efectos de hacer posible la elección entre las diversas opciones existentes en el mercado político [2]).

Fue Buchanan quien sentó que “las decisiones políticas, que son las realizadas por los estamentos del estado encargados del manejo estatal, necesariamente generan costos a los particulares y a la sociedad en su conjunto. Asimismo, las decisiones políticas no le cuestan al Estado como tal, sino a todos los que se encuentran bajo el dominio de dicho Estado. El costo de la toma de decisión se convierte entonces en un factor que influye en la eficiencia y los efectos de la decisión política. Como resultado de la constatación referida, y dado que los Estados administran bienes y fondos, los cuales por definición son públicos, el pueblo debería tener la posibilidad de recurrir a mecanismos previstos por la ley y de obligatorio cumplimiento, que le permitan controlar e intervenir en las decisiones de los actores públicos”.

A partir de esta Teoría se pueden estudiar los sistemas democráticos como mercados en los que los partidos políticos son empresas que ofrecen servicios administrativos a la comunidad y así analizar el comportamiento de los partidos políticos antes y durante el proceso eleccionario.

Buchanan reconoce que la noción de Knut Wicksell de la “política como un intercambio complejo[3]) fue el estímulo que lo hizo mirar más de cerca las presuposiciones metodológicas de la economía misma, que en realidad no había sido cuestionada independientemente. Entre otros, se destacan, como miembros de esa escuela: G. Tullock, G. Brennan, B. Tollison, R. Wagner, V.Vanberg D. Mueller y Casas Pardo.

Van Den Hauwe caracteriza a este Teoría como una combinación de dos elementos distintos: la extensión del modelo económico de la maximización de la utilidad en el comportamiento político y la conceptualización de la política como intercambio [4]); sin descuidar la posición de Peacock quien sostiene que el análisis de la elección pública es el examen de las decisiones individuales y grupales en la realización de transacciones que, aunque son análogas a las del mercado, no constituyen réplicas de las situaciones de mercado en donde el desenlace de dichas decisiones es un conjunto de precios y de producción [5]).

El Public Choice rechaza dos principios convencionales de la ciencia política, a) la concepción orgánica del Estado, y b) la visión de que los funcionarios y legisladores actúen o intenten actuar en pro del bien común o del interés público.

Tres elementos importantes deben tenerse en cuenta:

1)    las personas manifiestan su decisión a través de votos que están distribuidos en forma igual en la población. Esto lo distingue de las decisiones económicas, donde la decisión se hace a través de dinero que está distribuido en forma desigual en la población.

2)    los votos tendrían lugar en el contexto de otros votantes cuyas preferencias tendrán efecto en el resultado del voto, es decir, de lo que el votante obtendrá una vez que su voto haya sido emitido.

3)    las preferencias son expresadas a través de intermediarios. Estos intermediarios pueden ser funcionarios elegidos popularmente, grupos de interés o los miembros de un lobby.

 

V - LA HIPÓTESIS DEL VOTANTE RACIONAL Y DEL VOTANTE ÉTICO

La Hipótesis del Votante Racional

En el proceso de decidir entre diferentes partidos políticos o candidatos, el votante analiza las diferentes "corrientes de utilidad" que se derivan de los diferentes ofrecimientos políticos. El votante calcula la utilidad esperada de la victoria de cada candidato, y naturalmente vota por el candidato cuyos ofrecimientos le prometen la utilidad más alta. Por lo tanto, el hecho de votar es un acto puramente instrumental en la teoría de la votación racional.

El beneficio de votar es la diferencia de las utilidades esperadas de los ofrecimientos de los distintos candidatos. En este modelo se suponen solamente dos candidatos.

Es de esperar que el voto de una sola persona no resulte relevante para el resultado final de una elección. El voto de una persona afecta el resultado sólo cuando: el voto de todos los demás votantes se reparte en formas iguales entre los dos candidatos, o cuando el candidato preferido de un votante perdería si ese votante no participara. Si hubiera un costo implícito en el hecho de ir a las urnas a votar, los beneficios esperados del candidato preferido por un votante deberían ser lo suficientemente grandes para hacer que el cálculo del votante resultara en una ganancia de utilidad esperada. La utilidad sería entonces la diferencia entre los beneficios esperados y el costo de votar.

La Hipótesis del Votante Ético

En esta hipótesis se toma al votante como un individuo ético, que recurre a sus preferencias éticas para emitir su voto. Se asume que el hecho de votar es una situación en la que debe gobernar la ética personal. Se presume que la votación mejora notablemente la situación particular de los demás, por medio del mejoramiento de la calidad de los resultados de un proceso electoral.

Esta hipótesis concuerda con la importancia del "sentido del deber cívico" en la explicación del acto de votar y provee una racionalización ex-post del acto de votar en sí.

Para hacer predicciones y diferenciar un votante ético de uno egoísta se necesita no solamente aceptar la existencia de las preferencias éticas, sino se necesita saber cómo son originadas éstas para lo cual es necesario una teoría de aprendizaje propia de la psicología o de la sociología.

 

VI - LA TEORIA DEL POLÍTICO-OFERTANTE Y DEL VOTANTE–CONSUMIDOR

El Político-Ofertante

Los teóricos económicos postulan que la búsqueda de ganancias o utilidades es el estímulo principal que le da forma al comportamiento de los ofertantes en un mercado.

En igual línea de razonamiento la teoría del Public Choice postula que la búsqueda de votos es el estímulo principal que motiva el comportamiento de los ofertantes en un proceso electoral. Mientras que, las utilidades son lo más importante para el empresario del mercado, los votos lo son para el político.

La competencia hace que los políticos consideren la forma en que sus acciones afectan sus expectativas electorales. La competencia incentiva aún a los políticos con más sentido social, a tomar decisiones teniendo en cuenta consideraciones puramente electorales. La forma más fácil de obtener votos, tanto en el mercado como en el ámbito político consiste en ofrecer lo que los consumidores o votantes desean.

Pero ello no significa que siempre apoyarán los puntos de vista de la mayoría en una materia específica. En algunos casos un candidato puede ganar más votos entre una mayoría intensamente activa, de lo que ganaría entre una mayoría indiferente.

En elecciones donde el electorado es relativamente grande, los atributos y características positivas de los candidatos, tales como: honestidad, compasión hacia los necesitados y efectividad, deben ser realzadas de tal manera que los votantes reciban la imagen adecuada.

El Votante-Consumidor

Así como los consumidores usan unidades monetarias (votos) para demandar y consumir bienes y servicios en el mercado, los votantes-consumidores utilizan el apoyo electoral, "lobbying", contribuciones políticas y habilidades organizacionales para demandar bienes políticos.

Pero hay diferencias significativas en el establecimiento de la elección del consumidor y la elección del votante, diferencias que afectan los resultados en los dos sectores.

La imagen por los medios de publicidad puede influenciar la selección final de los votantes.

Cuando más beneficios propios perciba recibir un votante de un candidato más posibilidad habrá que ese votante decida votar por aquél. En cambio cuando más grande sea el costo económico neto percibido por el votante por emitir su voto menor será la posibilidad de que ese votante vote por ese candidato. Los votantes apoyarán a los candidatos que piensan que les proveerá mayor cantidad de bienes políticos, servicios y beneficios mayores al costo neto de votar.

Los consumidores en el mercado están en la posición de hacer ajustes marginales en sus decisiones ya que cuentan virtualmente con una combinación infinita de opciones de bienes y servicios que vienen de muchos y diversos ofertantes de productos.

Este proceso es muy diferente en el proceso del Public Choice. Los votantes no pueden comprometer la selección colectiva en cuanto a que puedan escoger a un candidato diferente para que les supla cada una de sus necesidades.

Los votantes deben escoger entre el grupo de ofrecimientos que los diferentes candidatos representan, no hay posibilidad de escoger y elegir varias de las diferentes propuestas.

 

VII - CONCLUSIONES

La educación resulta ser un elemento importantísimo para construir el sentido del deber cívico máxime en un año donde en la República Argentina se ha habilitado a los jóvenes de 16 a 18 años a emitir su voto por primera vez. Es necesario que todo individuo cuente con herramientas y conocimiento necesario para asistir a las urnas y emitir un voto.

Serán los estudiosos quienes a partir de la Teoría del Public Choice analicen la naturaleza de esos votos, la conformación de las alianzas intra y extra partidarias y observen si la amplitud ideológica de éstas es un elemento necesario de los denominados partidos de masas o si, por el contrario, como señala esta Escuela, la principal aspiración de los funcionarios públicos electos es la de permanecer en el cargo o aspirar a uno de una jerarquía superior y en miras a esos intereses priorizan su elección y/o reelección por sobre la posibilidad de articular políticas consistentes.

Hemos visto como la teoría del Public Choice, utiliza un modelo en el que asume el postulado básico de la Economía, en el cual los votantes, políticos y burócratas son naturalmente egoístas y buscan su propio beneficio utilizando herramientas de análisis derivadas de la metodología económica.

Se han mencionado también la importancia de ahondar en teorías acerca del perfil psicológico y de las intenciones íntimas que cada individuo tiene en el acto de votar: la del votante racional y la del votante ético. En la del votante racional se tiene como punto central el hecho de que el votante es llevado a las urnas y decide emitir el voto debido a un proceso previo, en el cual ha calculado los costos y los beneficios que le representa apoyar a uno u otro candidato y, aplicando la teoría de la maximización de la utilidad esperada, se decide por el que más beneficios personales le represente.

El análisis efectuado del político-ofertante y el votante-consumidor permite relacionar las características de los participantes en una economía de mercado con la de los participantes en un proceso electoral.

Para profundizar en estas cuestiones en la República Argentina se tiene también que tomar en cuenta la estructura federal sin olvidarnos del factor que atenta contra la homogeneidad de ciertas políticas públicas. Nos referimos obviamente a una de las grandes ventajas del federalismo que es la establecer y analizar el desarrollo institucional y coyuntural de cada jurisdicción para tratar de explicar el porqué de la cohesión de dirigentes políticos de tan variada extracción, trayectoria e ideas políticas dentro de una determinada alianza y/o detrás de tal o cual candidato [6]).

Ahondar en esta teoría nos permitirá efectuar mejores análisis económico-políticos.


[1]) JUAN SOLA, “Constitución y Economía”, Edit. Lexis Nexis, 2004.

[2]) JAMES BUCHANAN por este descubrimiento fue galardonado con el premio Nobel de Economía en el año 1986

[3]) KNUT WICKSELL, “The Influence of the Rate of Interest on Prices.”, 1907, Economic Journal 17: 213–220.

[4]) VAN DEN HAUWE, “Constitutional Political Economy and Law and Economics”, 1999, Encyclopedia Of Law And Economics, Volume 1.

[5]) ALAN PEACOCK, “Public Choice Analysis in Historial Perspective”, Cambridge University Press, 1993.

[6]) Proyecto UBACYT 2012-2015 “La teoría del Public Choice en la toma de decisiones en el mercado y en el proceso electoral en Argentina”. Dirigido por la Dra. Paula Sardegna y Codirigido por Juan Sola.

 

DADOS DE CATALOGAÇÃO

SARDEGNA, Paula Costanza. Repensar la política desde la teoria del public choice. Cognitio Juris, João Pessoa, Ano III, Número 7, junho 2013. Disponível em <>. Acesso em:

 

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